Capítulo cuarenta y uno punto dos

jueves, 2 de octubre de 2008

Siempre habíamos evitado la palabra "matar" y la habíamos cambiado por "quebrar", el motivo era psicológico: matar lo hacían las bestias, quebrar lo hacían los profesionales; y nosotros no éramos unas bestias.

Las entrevistas de "trabajo" casi siempre eran las mismas.

- ¿Cuántos van a ser?
- Nada más uno.
- ¿Es cabecilla?
- No, es un pendejo.
- ¿De qué barrio es?
- De ninguno.
- ¿Por qué lo quieres quebrar?
- Eso no se pregunta carnal.
- A mí si me gusta saber, si quieres que te haga el jale tienes que cooperar.
- Porque se pasó de lanza con mi hermana.
- ¿Qué le hizo exactamente?
- La embarazó.
- ¿Y nomás por eso quieres quebrarlo? a cuántas viejas no has dejado embarazadas tú cabrón. ¡Imáginate! A la mayoría ya nos hubieran quebrado... no chingues.
- Pero yo no las he drogado.
- ...
- ¿Así ya cambia verdad?
- Eso sí, así ya cambia. Dame la foto y dime donde lo topo.
- La dirección me la sé, pero la foto la dejé en el carro. Deja voy por ella.
- Está bueno... pero te voy a vasculear otra vez, no me vayas a salir con una chingadera.
- No, no, cómo crees.
- Órale pues, no te tardes.
- Carnal ¿y ese cuico que está haciendo a un lado de mi carro?
- ¿Cuál cuico?
- ¿Me quieres poner un 4?
- No digas pendejadas... ¿cuál cuico?
- Pues ese que está ahí parado a un lado ¿es de tu nómina?
- Yo no veo ningún cabrón.
- ¿Me estás poniendo un 4?
- Ahí no hay ningún pinche cuico.
- Fijate bien ahí esta parado el hijo de su puta madre...

Se paró de la silla, miró fijamente por la ventana y en ese pequeño lapso de distracción aproveché para sacar la navaja que había puesto a lo largo de mi fajo por la cara de adentro.

- Shh shh shh... calladito cabrón... calladito.
- No te pases de...
- ¿De qué?... shhh... esto es para que tus chalanes aprendan a vasculear bien para la otra, lástima que para tí ya no hay otra vez.
- ¡PARO!.

Corté de tajo la garganta. El chalan entró de repente pero un tiro le perforó la nuca. Pitus también hizo bien su trabajo

Habíamos quebrado a uno de los mejores. El mensaje estaba dicho, Pitus y yo íbamos por el puesto. El Barrio 14 decía presente.

10 comentarios:

cabrón insensible dijo...

hoy entré por primera vez a tu blog y me enganché, ya empecé desde el capítulo uno, saludos

Den dijo...

mooonda

me quede sin palabras

Lover dijo...

Cabron insensible: bienvenido, quizá tu y yo nos entendamos

den: también él se quedó sin palabras.

ASsiLeM dijo...

interesante o.o

Chochi dijo...

¿Alguna intención de publicar tu novela?

MinnaSade dijo...

Yo tambien me quede sin palabras...

Ahuehuete dijo...

Buena la historia. Yo tambien tengo que leerla desde el capitulo 1.

Alana Redfield dijo...

Interesante historia.

Me llama la atención lo que dices en tu perfil... ¿son historias reales o de tu imaginación?

En fin... de cualquier manera, alguna experiencia debe haber por ahí.

Estuvo simpático tu comentario... pero no era como que lo que esperaraba :P

Es lo malo de ser aprendiz de "escritora"... en pañales.

Lover dijo...

Assilem: :)

cochi: nunca lo había pensado

minnasade: vaya, eres dificil de convencer, creo que voy bien.

ahuehuete: sería un honor

alana redfield: son reales lamentablemente. En un capítulo anterior ya expliqué que sólo hablaría de cosas por las que ya fui juzgado. Ya no quiero problemas.

.a dijo...

es genial..
todos los capitulos.. son ..
aaaaaa lo mejor