Capítulo cincuenta.

jueves, 16 de julio de 2009

El próximo "cliente" tenía un bar. Por supuesto que en el bar no solo vendía cerveza y vino. Podías conseguir casi cualquier cosa. El problema está cuando a la vez vendes y consumes, así la mercancía no rinde, y a este "cliente" le encantaba el perico. Se hizo amigo de los de Jardines, por lo que creyó que ya era fuerte y no tenía que pagar sus deudas con el 14. "Díganle a los del 14 que no les voy a pagar ni madres, y que si tienen los huevos me vengan a cobrar, ya saben dónde me encuentran."

Oscar era un chavo que tenía como 14 años, yo la verdad sólo lo conocía de vista, sabía que era del barrio. Cuando Adrián nos dio luz verde para quebrar al "cliente" dijo que nos lleváramos al Oscar, "el chavo tiene que ir aprendiendo" dijo el Adrián "Si se puede, que el Oscar le de el tiro de gracia". Yo no estaba de acuerdo con esa idea, el chavo no tenía nada que aprender de eso. Nisiquiera traté de alegar con el Adrián porque no tenía caso. Mejor lo haríamos a mi manera.

Saqué la pistola y revisé que no trajera ninguna bala en la recámara, no quería que se fuera a salir un tiro. Cargué todas las balas posibles. En el cinturón me escondí la navaja. Pitus decía que la navaja estorbaba "porque esa madre mentalmente te afecta, es una oportunidad más que tienes para fallar" yo le decía que más valía tenerla que correr "además te pareces a Joaquín Quijano" terminaba diciendo Pitus recordando al protagonista de una leyenda folclórica del barrio "El cobarde del puñal de jade". Me encanta mencionar siempre que puedo el título de esa historia. Los de la "vieja guardía" del 14 siempre la contaban. Pitus también cargó a tope su escuadra.

Según la información, el "cliente" llegaba al bar y lo primero que hacía era descargar mercancía a la bodega. A veces era mucho, a veces era poco, pero siempre descargaba. Tardaba de 1 a 5 minutos. Ese día no sabíamos cuánto iba a descargar, por lo que el trabajo tenía que ser en menos de 1.

Llegamos al lugar y le preguntamos al Oscar "¿Sabes manejar?", "No", "¿Sabes prender el carro?" "Sí" "Te quedas en el carro, si hay chance de que 'termines' el 'trabajo' te damos la señal" "Cámara". Mi plan, obviamente era no hablarle jamás a Oscar, para que no tuviera nada que ver en el "trabajo" y para que nunca aprendiera. Oscar se veía impaciente, parecía que tenía que liberar mucha energía y hacía gestos y tenía movimientos rápidos. Yo creí que estaba nervioso.

"Un volado a ver quien lo quebra" dije yo "Cámara, águila yo voy" contestó Pitus "Cayó sello, voy yo", "Trucha mi Lover". Como a los 5 minutos llegó el "cliente". Estacionó el carro como era costumbre, abrió la cajuela y comenzó a descargar mercancía.

Fije la vista en el objetivo unos segundos, para memorizar dónde estaba cada cosa, de esta manera no tendría que estar volteando sospechosamente. Luego comencé a avanzar, sincronicé mi caminar a cierta velocidad para que cuando llegara al lugar del disparo, el "cliente" estuviera de frente. Yo creía que disparar de espalda era de cobardes, y que el "cliente" en turno tenía "por lo menos" el derecho de saber quién lo había quebrado. Era un regla que había seguido desde la primera vez.

Mientras iba llegando a mi objetivo, es muy probable que el "cliente" me haya reconocido o se haya olido mis intenciones, porque cuando llegó por última vez a la cajuela, buscó entre las cosas y sacó una pistola. De volada me apuntó y disparó, pero afortunadamente no era diestro con el cuete, de otra manera yo no estaría aquí contando esto. Yo le apunté a la cabeza pero le di en el hombro, le apunté de nuevo a la cabeza y le di en el pecho. Un tercer balazo que no salió de mi cañón, le dio directo al cuello. Pitus había disparado. "Trucha carnal, trucha, trucha, trucha" Al escucharlo gritar me agaché por instinto, Pitus disparó de nuevo y le dio a quien me estaba apuntando. "Pícale Lover, este arroz ya se coció" Y otros hombres armados salieron del bar. Justo cuando íbamos de regreso al carro lo vimos disparar dos veces, no tenía la sangre fría, era un carnicero. Oscar siguió disparando una y otra vez hasta que ya no tuvo balas. Lo agarramos y lo llevamos a la fuerza mientras eufórico gritaba "Me la pelan". El resultado, un cadáver más además del "cliente" y dos inocentes heridos.

Ya en el carro y de regreso al 14, yo le puse un cague al Oscar. Le dije que era un pendejo y que había hecho un desmadre. Que había matado a uno que no era el "cliente" y herido inocentes. Oscar seguía eufórico, más de lo normal. Le pegué un madrazo. "Cálmate pinche mocoso pendejo, ¿qué te metiste" Oscar se asustó y le grité "¡¿Qué te metiste chamaco baboso?!" "No pos..." "¡Conteste cabrón!" "Pos me chingue unas lineas de perico antes de venir", "¿Quién te lo vendió?" "El Diego".

Cuando llegamos al 14 despaché al Oscar para su casa y le quité el cuete. Busqué al Diego pero no lo encontré, por lo que estúpidamente fui con el Adrián.

"¿Ya estuvo el jale Lover?" "Sí, ya estuvo" "Esto haciendo cuentas, al rato te doy tu parte" "No vine por eso Adrián" "¿Y luego?" "El Oscar traía encima unas líneas" "¿Y?" "Se las dio el Diego" "¿Y cuál es el problema?" dijo el Adrian mientras contba el dinero, con su eterno puro en la boca "Son pendejadas, la regla dice que no se debe vender veneno a los morros del barrio", "No veo el problema Lover, el Diego le regaló el perico, no se lo vendió ¿verdad?", "Pero es lo mismo, no se le da mierda a los chavos del barrio", "Tú también le entras al perico ¿no?", "A veces, pero es diferente Adrián, yo ya estoy ruco... pero con los chavos no nos metemos, o eso se supone", "Mira Lover, tenemos que agarrar el tren o se nos va. Cabañas 13 está creciendo, Jardines está creciendo, hasta los pendejos de Jarpis están creciendo, si no nos subimos al progreso ahorita, nos vamos a quedar abajo nomás mirando como se hinchan de billetes. Además, esa regla la puso la Vieja Guardia, y hace mucho que dejaron el bisne. Hay cosas que tienen que cambiar para poder subir, te aseguro que si la Vieja Guadia estuviera al frente tomaría la misma decisión." Me encabronaba que Adrián tratara de hacerse el inteligente suponiendo pendejadas, si la Vieja Guardia había prohibido darle mierda (droga) a los chavos de nuestro barrio, era porque ya habían visto como una generación entera se perdía en las drogas, la generación de la que salió Adrián, pero él era un verdadero hijo de puta, y no dudaba en envenenar a su propia gente con tal de sacar feria.

"Adrián, eres el jefe, pero la mierda la distribuimos afuera, no aquí... si veo al Diego dándole cagada a los morros...", "¿Lo vas a quebrar? Ja, Lover, el Diego es más cabrón que tú, acuérdate quién te quitó el puesto hace años... yo que tú no le jugaba al astuto o él te quebra a ti primero" "Ya veremos..."

15 comentarios:

Srta. Maquiavélica dijo...

no inventes estaba leyendo los demás capitulos, pero aqui ando me gusta leerte
besos

Lover dijo...

Gracias, pasele a lo barrido señorita

Saveur de Sexe dijo...

ME PRENDES...

Violent Act Of Beauty dijo...

Cuando las reglas se rompen, comeinza a valer madre todo, chingon el relato mr Lover, aqui segimos al pendiente, un saludo!

Milau dijo...

Tons qué? Cómo nos ponemos en contacto?
Es mejor que tu gente esté limpia, así puedes confiar más en ellos y en las decisiones que toman.
Ya, me declaro fan de este blog.

Lover dijo...

Saveur de Sexe: pasale mas seguido, quizá nos podamos tomar una copita o dos. Quizá podamos... quizá

Violent Act of Beauty: las reglas son cosas naturales al triunfo.

Milau: te deje un algo en tu blog.

Jova dijo...

Llegue a ti porque tu llegaste a mi, gracias por tu visita y por tu relato. Me encanto esa regla de no dar drogas a los menores, espero que sigamos comentandonos. Buenfinde

Luly dijo...

No digo que en este caso sirva dar o no dar drogas a los menores de edad, porque yo creo que a cualquier edad la droga es mala.

Saludos.

AEA dijo...

*O*
NICE

tink pink dijo...

Grax por tu comentario y visita a mi blog, estan super chido los relatos ya lei algunos y me gusto mucho tu blog... así que supongo k me encontraras por aqui y ojala yo te vea por el mio cuidese

Zully Ellyane dijo...

Chingado... con el Adrian... hasta entre la escoria hay codigos... hay reglas... hay una necesidad de protger a los suyos... pss que este de plano no quiere a nadie?

Saveur de Sexe dijo...

Un quizá aviva todo... lo que si es seguro es que seguiré pasando por aquí.

Lover dijo...

Luly: pues realmente el problema esta en no saberla controlar y para que la uses

AEA: :)

Tink pink: para servir a usted y a Dios.

Zully: ¿Adrian? no, era un verdadero hijodeputa.

Saveur de Sexe: siempre las puertas abiertas para usted.

Alter Ego dijo...

"...el chavo tiene que ir aprendiendo..."

No entiendo y nunca entenderé esos codigos a veces harto incongruentes.

Lo que hace el dinero. En fin.

Saludos.

Werfanita dijo...

me encanto!

este capitulo lo lei sin respirar me encanta la forma en que narras. .


ahh me acorde que me preguntaste por calexico .. y no, no es un videojuego es una ciudadd en california que colinda con mi la cuidad fronteriza mexicali (mi ciudad natal)...